Periodistas frustradas

Construir “verdades” en cinco minutos

Deja un comentario

Como cada mañana, el martes abrí internet para leer noticias en los medios de comunicación digitales. Todos ellos se hacían eco del 10° aniversario del 11-M, atentado que acabó con la vida de 192 personas en unos trenes de cercanías en la ciudad de Madrid, hablando de los homenajes dado a todas las victimas de ese día. Aunque olvidaron mencionar a una de ellas, Ángel Berrueta, asesinado el 13 de marzo de 2004.

Es posible que muchos no recuerden su historia, y también es muy posible que ni siquiera hayan oído nada de ella. Creo que merece la pena traerla al recuerdo y a la memoria de muchos. Cuando aquel 11-M unas bombas destruyeron las vidas de miles de persona en el Estado, las noticias sobre lo ocurrido se desbordaron. Se hablaron de muchos motivos y muchas hipótesis, pero también se dijeron muchas mentiras. Medios nacionales, entre ellos El País y El Mundo, vertieron informaciones erróneas sobre lo ocurrido, atribuyendo el atentado a ETA (el periódico El País más tarde rectificó sus publicaciones). Aquí es cuando la historia comienza.

Ángel Berrueta, tras el atentado de Madrid, colocó un crespón negro en la panadería que rejentaba como muchos otros comerciantes de Pamplona. Pero eso parecía no ser suficiente para una vecina suya, que tras escuchar en los medios al Gobierno del PP atribuir el atentado a ETA (sin ningún tipo de prueba concluyente) se lanzó a la calle a fijar carteles con lemas en contra de la organización terrorista. Ángel se negó a colgarlo en su propiedad, lo que provocó la indignación de la mujer, que salió del comercio gritando «Voy a matar a este hijo de puta».

Los De la Peña (así se llamaba la familia vecina) consideraban a Berrueta un «etarra» por su vinculación a Gurasoak, un colectivo de padres de jóvenes encarcelados por Kale Borroka. Por ello, minutos más tarde de que la mujer volviese a casa, su marido (policía nacional) y su hijo de 19 años decidieron tomarse la justicia por su mano y decidieron acabar con la vida de Ángel, con cuatro disparos y una puñalada en el hígado.

La cuestión es, ¿cuantas portadas ocupó esta historia en los medios? Probablemente muy pocas. Al Gobierno del PP, tras el atentado y a tres días de unas elecciones generales, parecía que lo único que le importaba era ganar votos. Pero después de estas durísimas acusaciones vertidas en falso, lo único que consiguió fue todo lo contrario: los comicios los ganó el PSOE, con el señor Rodríguez Zapatero a la cabeza. Las artimañas de los políticos del PP y las mentiras vertidas por ellos en la prensa fueron un punto importante para que la izquierda ganase las elecciones generales.

La prensa tiene mucho poder. Tiene el poderPress de ensalzar, pero también el de destruir. Creo que en los días que siguieron al 11 de marzo se destruyeron muchas historias, muchas vidas y también mucho periodismo. 

La ética, la objetividad y la verdad en las noticias son algo imprescindible. Es aquello que aprendes el primer día que empiezas a estudiar la carrera de Periodismo, pero también aquello que muchos olvidan en cuanto salen de la facultad y se adentran en el mundo profesional. Independientemente de cuál sea la ideología de cada persona (que cada uno es libre de elegirla, por supuesto), cuando se informa a los ciudadanos de un acontecimiento nunca se debe olvidar que ante todo uno es PERIODISTA. Con todas las letras y en mayúsculas.

Lo importante es lo que ha ocurrido y darlo a conocer de la manera más objetiva posible, argumentándolo con pruebas, y no haciéndolo por una idea preconcebida. Por eso, primero quiero decirles a todos los periodistas que pasan por este blog que hay que pensar las cosas dos veces antes de escribirlas y que, sobre todo, hay que hacerlo con la ética y la verdad por delante. Si queremos un cambio, los primeros que debemos cambiar somos nosotros y la forma en la que exponemos las cosas, siempre contando las noticias desde la objetividad. Así conseguiremos una sociedad capaz de pensar y juzgar por ella misma.

Anuncios

Autor: Nerea Cabrera

Periodista de 28 años, con una experiencia amplia y diversa en el mundo de la comunicación y el marketing. Actualmente la responsable de comunicación del grupo local Amnistía Internacional Bilbao y también la responsable del departamento de juventud de LSB-USO, representando al sindicato en diferentes conferencias y seminarios estatales e internacionales. Me encanta viajar, es por eso que parte de mi experiencia profesional también pasa por ciudades multiculturales como Londres o Ginebra. En Suiza trabajé como analista de información ética sobre la responsabilidad social corporativa de grandes empresas multinacionales. Allí tuve la oportunidad de asistir a cumbres de Naciones Unidas sobre “Desarme Internacional”, lo que me hizo interesarme por las relaciones internacionales, los derechos humanos y la cooperación al desarrollo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s